
Moodle 5.3 LTS: lo que más me interesa después de probarla
Qué cambia al seguir un curso, evaluar y atender al alumnado: mi selección de novedades, con capturas y ejemplos.
He probado Moodle 5.3 LTS, publicada el 5 de octubre de 2026. De sus novedades, me interesan sobre todo las que ayudan al alumno a seguir el curso y al docente a explicar qué espera de él. También hay mejoras para corregir trabajos entre varias personas, preparar materiales y consultar el progreso de un grupo.
Pasar de una actividad a la siguiente sin volver a la portada
Si una unidad contiene una lectura, un ejemplo resuelto y una práctica, quiero que el alumno pueda recorrerlos en ese orden sin tener que buscar cada enlace en la página principal. Los nuevos botones para avanzar y retroceder responden a esa necesidad: aparecen al pie del recurso o de la actividad y permiten continuar por el curso.
En los cursos con formato de secciones personalizadas o semanales están activados por defecto, también para los que ya existían antes de actualizar. Siguen el orden de los materiales y omiten los que el estudiante no puede ver o tiene restringidos. La administración del campus puede desactivar la navegación entre actividades para cada uno de esos formatos.

Para mí, esta mejora exige cuidar el orden del curso. Si coloco cinco enlaces de consulta entre la lectura y la práctica, el botón de avance también pasará por ellos. Por eso prefiero una secuencia principal en el orden de trabajo y los materiales de ampliación agrupados aparte.
El botón no da por terminada la actividad ni desbloquea la siguiente. Si para acceder a una práctica hay que aprobar antes un cuestionario, esa condición sigue vigente. La ventaja está en encontrar el siguiente paso entre los materiales disponibles.
Mostrar qué se aprende con cada actividad
Los resultados de aprendizaje («Learning outcomes» en la interfaz inglesa de Moodle) describen lo que el alumno debería saber hacer al terminar la formación. Por ejemplo: «resolver una reclamación y justificar la respuesta al cliente». Ese enunciado es más concreto que un título como «Atención al cliente», porque me ayuda a decidir qué pedirle al alumno para comprobar si sabe hacerlo.
Los resultados de aprendizaje ya existían en Moodle. La versión 5.3 añade una página del curso donde docentes y estudiantes los consultan junto con las actividades asociadas. También se pueden crear sin escala de calificación para explicar qué se trabaja en el curso sin añadir una nota a cada resultado. La administración debe habilitar esta función en el campus. Las competencias se organizan en marcos y su progreso se sigue con planes de aprendizaje que pueden abarcar varios cursos.

Esta es la novedad que más me interesa para revisar el diseño de un curso. En el ejemplo de la reclamación, podría vincular el documento que explica el procedimiento, un cuestionario y un caso práctico. Al verlos juntos, puedo comprobar qué pide cada uno al alumno. Si solo le piden recordar los pasos del procedimiento, todavía falta una actividad en la que tenga que decidir cómo responder.
Ahí veo su valor: ayuda a revisar si lo que se hace en el curso permite practicar y demostrar lo que se pretende enseñar. La asociación la establece el equipo docente; Moodle no juzga si una actividad es suficiente ni da por alcanzado el resultado por haberla vinculado.
Las fechas de entrega y la reutilización del curso
La nueva fecha de entrega de los cuestionarios
Hasta ahora, los cuestionarios tenían fechas de apertura y cierre. Moodle 5.3 añade una fecha de entrega. Al superarla, el alumno todavía puede hacer el cuestionario mientras siga abierto, pero su intento figura como fuera de plazo. El cierre sigue marcando el límite para realizar la prueba. Ambas fechas se pueden ajustar también para una persona o un grupo.
Para un cuestionario de repaso, fijaría la entrega el viernes y el cierre el lunes. Así el alumno sabe cuándo se espera que termine y el docente puede distinguir quién lo hizo dentro del plazo, sin dejar fuera a quien llegue durante ese margen. Las instrucciones deben aclarar si el retraso tiene alguna consecuencia en la nota.

Además de gestionar los retrasos, me interesa poder utilizar el mismo diseño de curso en ediciones que empiezan en momentos distintos. La fecha de entrega de 5.3 sigue siendo una fecha de calendario: por sí sola no hace que el cuestionario venza, por ejemplo, quince días después de la matrícula de cada alumno.
Preparar otro curso para la siguiente edición
Moodle ya permite restaurar una copia de seguridad como un curso nuevo e indicar otra fecha de inicio. En ese proceso puede desplazar las fechas de las actividades según la diferencia entre el inicio anterior y el nuevo. Así se puede conservar la separación entre el comienzo del curso y sus entregas, en lugar de cambiar cada fecha a mano. Es una posibilidad anterior a 5.3.
También se pueden desplazar las fechas al reiniciar un curso para reutilizarlo. El reinicio permite eliminar datos de la edición anterior, por lo que antes haría una copia de seguridad y decidiría qué historial necesito conservar. Cambiar solo el inicio en los ajustes ordinarios del curso no equivale a realizar ese desplazamiento.
Prefiero un curso independiente para cada edición si necesito conservar por separado sus entregas, calificaciones y participantes. Después de trasladar las fechas, también hay que revisar festivos e instrucciones: mover el calendario un mes no garantiza que el nuevo día de entrega sea adecuado.
Mantener varias ediciones dentro del mismo curso
Los cuestionarios y las tareas permiten definir excepciones de fechas para personas o grupos. Podría crear los grupos «Edición de septiembre» y «Edición de octubre» y asignar a cada uno sus plazos en las actividades que lo admiten. Crear el grupo no cambia las fechas automáticamente: hay que configurar las excepciones en cuestionarios y en tareas.
| Actividad | Qué puedo ajustar para cada edición |
|---|---|
| Cuestionario | Fechas de apertura, entrega y cierre mediante excepciones para el grupo. |
| Tarea | Desde cuándo se puede entregar, fecha de entrega y fecha límite que impide nuevas entregas, mediante excepciones para el grupo. |
| SCORM | La apertura y el cierre del paquete son comunes. Para dar acceso en periodos distintos puedo combinar condiciones de grupo y fecha en las restricciones de acceso. |
En una actividad SCORM el alumno abre un paquete de contenidos preparado para el campus. Con las restricciones de acceso puedo fijar un periodo para cada grupo. También tengo que revisar la apertura y el cierre generales del paquete: si lo he cerrado para todos, una condición de grupo no lo reabre. Estas condiciones regulan el acceso; no crean un plazo de entrega individual.
La posibilidad de establecer excepciones en las tareas existe desde Moodle 3.2. En 5.2 se añadió un campo para explicar el motivo de la excepción en tareas, cuestionarios y lecciones. Me resulta útil para que otro docente entienda por qué una persona tiene un plazo distinto; no automatiza el calendario de cada edición.
En 5.1 también se amplió la vista de Actividades para reunir las fechas y otra información de cuestionarios, SCORM y los demás tipos de actividad incluidos. Ayuda a revisar lo que hay programado, aunque no genera un calendario propio para cada grupo.
Dar a cada alumno un plazo desde su matrícula
Para cursos en los que cada persona empieza un día diferente, Moodle tiene un modo experimental de fechas relativas, introducido en 3.8. Permite ajustar la fecha de entrega de una tarea al inicio de cada alumno y adaptar las fechas que se muestran en las secciones semanales. Toma como referencia el comienzo de su matrícula, o el inicio del curso si la matrícula es anterior. Debe habilitarse en el campus y elegirse al crear el curso; no se activa después en un curso ya existente.
En 5.3 este modo no abarca cuestionarios, SCORM ni restricciones de acceso. En las tareas, el ajuste desplaza la fecha de entrega. Si mantengo una fecha límite común que impida nuevas entregas, un alumno que se matricule más tarde puede encontrarse con la tarea cerrada antes de su fecha de entrega. Revisaría ese límite y las restricciones de acceso para que pueda entregar durante todo el plazo que se le muestra.
Echo en falta poder definir una vez «esta actividad termina quince días después de que empiece cada alumno» y aplicarlo de forma uniforme a todas las actividades del curso. Hay avances útiles para ver y gestionar los plazos, pero todavía tendría que elegir entre separar las ediciones, mantener excepciones por grupo o preparar un curso con fechas relativas dentro de sus límites.
Conservar los comentarios de cada corrector
La corrección de una tarea por varios evaluadores ya se incorporó en Moodle 5.2. En 5.3 se amplía con los comentarios individuales de cada corrector y con la posibilidad de añadir correctores opcionales a determinadas entregas.
En un proyecto final, por ejemplo, dos docentes pueden aportar sus observaciones y el estudiante puede consultar los comentarios de cada corrector junto con el comentario global de la evaluación. Si además queremos que otra persona revise una muestra de los trabajos, podemos añadirla como corrector opcional solo en esas entregas.

Para mí, lo valioso es que el alumno pueda entender las razones de la nota y reconocer las aportaciones de quienes han corregido su trabajo. Para coordinar esa corrección, necesito acordar cómo se obtiene la nota final y quién redacta el comentario global antes de repartir las entregas. Moodle puede calcular la nota final cuando todos los correctores que deben intervenir han terminado, o dejar que el responsable la introduzca manualmente. Si las observaciones discrepan, el comentario global debe explicar qué se espera del alumno en la siguiente entrega.
Hay una limitación que condiciona mi recomendación. Esta función admite la calificación simple, en la que el docente introduce directamente la nota. No admite rúbricas ni guías de evaluación, que permiten valorar por separado criterios como la argumentación o la calidad de las fuentes. Si el equipo ya utiliza una rúbrica para explicar y aplicar esos criterios, no la abandonaría solo para incorporar esta función de varios correctores.
Una apariencia nueva y un modo oscuro que sigue siendo experimental
Los cambios de apariencia de Moodle 5.3 incluyen otra tipografía, una disposición centrada de las páginas y una diferencia visual más clara entre títulos, secciones y actividades. Me interesa que esa organización ayude a localizar lo importante dentro del curso, sobre todo las instrucciones y los avisos.
El modo oscuro llega a Boost, el tema visual que Moodle incluye por defecto. Permite elegir entre una apariencia clara, oscura o acorde con la del dispositivo. En esta versión es experimental y la administración tiene que habilitarlo. Classic, otro de los temas que se incluían con Moodle, deja de venir instalado: los campus que lo utilizaban pasan a Boost al actualizar, salvo que instalen Classic por separado antes del cambio.

Antes de ofrecer el modo oscuro al alumnado, es necesario comprobar que los materiales del curso siguen leyéndose bien en ambas apariencias. Una imagen con texto negro y fondo transparente, por ejemplo, puede resultar ilegible sobre un fondo oscuro.
Para mí, esa revisión también incluye las ayudas de orientación. Una instrucción como «abre el bloque de la derecha» deja de servir si, con el nuevo diseño o desde el móvil, ese bloque aparece en otro lugar. Es un ejemplo de por qué la accesibilidad de los materiales y las instrucciones del curso se revisa junto con la interfaz.
Preparar materiales y compartir preguntas
El editor de texto de Moodle, TinyMCE, incorpora ahora apartados desplegables y nuevos estilos de listas. El alumno abre y cierra cada desplegable pulsando en su título. Ambas opciones facilitan la organización del contenido sin preparar esos elementos fuera de Moodle.
Me parece útil un desplegable con la solución de un ejercicio debajo del enunciado o con una aclaración que solo necesite una parte del grupo. Así cada alumno puede abrirlo cuando lo necesite. Las instrucciones de entrega y los criterios de evaluación, en cambio, deben quedar a la vista para que una información imprescindible no pase inadvertida dentro de un apartado cerrado.

Para quienes preparan exámenes, hay otra mejora práctica en el banco de preguntas, donde se guardan las preguntas reutilizables. Ahora se pueden seleccionar varias y exportarlas juntas en un archivo que otro docente puede importar en su banco. También se puede mover o eliminar una selección desde una barra de acciones común. Si quiero compartir las preguntas de un tema con un compañero, puedo elegir solo esas, sin enviarle el banco completo.
Si el material de partida está en Word o Excel, explico cómo convertirlo e importarlo en el banco de preguntas de Moodle. Ese trabajo prepara las preguntas antes de seleccionar cuáles formarán parte del cuestionario.
Consultar informes y entender el estado de las matrículas
El informe de finalización muestra si el alumnado ha cumplido los requisitos definidos para terminar el curso. En 5.3 se puede descargar en formatos como Excel y PDF conservando los filtros aplicados en pantalla. Por ejemplo, un tutor puede seleccionar su grupo y exportar esa información para preparar una reunión de seguimiento.

Para interpretar el informe, necesito saber qué exige el curso para darlo por terminado. Abrir unos materiales y aprobar una prueba son requisitos distintos; la indicación de «completado» solo se entiende si sabemos cuál se ha configurado.
La lista de participantes también aporta más información sobre las matrículas que aparecen como no vigentes. Ahora explica el motivo, por ejemplo que la matrícula todavía no ha comenzado o que ya ha caducado. Ante un alumno que dice que no puede entrar, el docente dispone de una primera explicación para atenderle o trasladar la consulta a quien pueda resolverla.
Saber qué ayudas de IA se utilizan dentro del curso
Moodle 5.3 añade una conexión con Claude, de Anthropic, para generar, resumir o explicar textos desde el campus. La administración debe habilitarla y gestionar en Anthropic el acceso de pago para aplicaciones. Una suscripción personal a Claude Pro no incluye ese uso.
La novedad que más me interesa aquí es el informe de uso de IA por curso. Permite consultar las acciones realizadas mediante las funciones de IA de Moodle, con datos como el tipo de acción, el proveedor y el momento en que se realizó. El profesorado ve esa información resumida. Solo quien hizo la solicitud puede consultar el texto de su petición y la respuesta generada. Cada estudiante puede revisar sus propias acciones.

Este informe sirve para conocer el uso de las ayudas que ofrece el campus. No recoge lo que un alumno haga en una herramienta externa ni demuestra por sí solo cómo ha elaborado una entrega. Por eso no lo considero una prueba de fraude.
Sí le veo utilidad en una actividad que admita IA. En un ejercicio sobre atención al cliente, por ejemplo, puedo pedir al alumno que resuma un procedimiento con esa ayuda y justifique después qué respuesta daría a una reclamación concreta. El informe muestra el uso de la ayuda dentro de Moodle; para valorar su decisión, necesito su justificación y criterios de evaluación observables.
Qué aporta que Moodle 5.3 sea LTS
LTS significa que es una versión con soporte a largo plazo. Según el calendario previsto, Moodle 5.3 recibirá correcciones de errores generales hasta el 4 de octubre de 2027 y de fallos de seguridad hasta el 1 de octubre de 2029. Lo que se amplía es el periodo de seguridad; el soporte general sigue siendo de un año.
Para un responsable de formación, ese plazo ayuda a planificar cuánto tiempo puede mantenerse en una misma versión principal. Seguirá haciendo falta aplicar sus actualizaciones de mantenimiento y seguridad. Si el campus viene de una LTS anterior, también habrá que preparar a los usuarios para los cambios acumulados entre ambas. He desarrollado esa decisión en el artículo sobre la actualización de Moodle 4.5 a 5.3.
Mi prioridad es revisar la navegación y los resultados de aprendizaje en un curso: ordenar el recorrido y comprobar qué pide cada actividad al alumno. Si el problema es admitir retrasos o coordinar a varios correctores, las mejoras de evaluación pasan por delante. La elección depende de la dificultad que quiero resolver, sin trasladar todas las novedades a todos los cursos.
Si estás valorando qué aprovechar de Moodle 5.3 en tu organización, podemos revisar un curso concreto. Empezaría por localizar dónde se pierde el alumno, comprobar si las actividades le preparan para la evaluación o estudiar cómo organizar la corrección entre varios docentes, según el problema que necesites resolver.
Más de 22 años construyendo y evolucionando plataformas de aprendizaje en producción.
Sobre Alberto Lara y su trayectoria profesional →